
07 enero, 2011
Contra la autodestrucción.

03 septiembre, 2009
PRESENTACION LIBRO DE DANIEL PINÓS. "NI EL ARBOL, NI LA PIEDRA. LOS COMBATES DE LA LIBERTAD ENTRE LOS DESGARROS DEL EXILIO"

VIERNES 11 DE SEPTIEMBRE. 18´30 HORAS.
BIBLIOTECA DE ARAGÓN (CALLE DOCTOR CERRADA Nº22).
Os informamos que el día 11 de Septiembre la CGT de Aragón y Rioja va
a presentar el libro de Daniel Pinós (compañero de la CNT francesa,
hijo de exiliados aragoneses) "Ni el árbol ni la piedra" -Las memorias
de una familia libertaria de Sariñena-.
Os pedimos que lo difundáis entre los amigos, afiliados,
simpatizantes y personas con un interés por la recuperación de la memoria histórica.
26 julio, 2009
ENTREVISTA: Ludwig Baumann Desertor de la Wehrmacht. “No queríamos matar a nadie”.
Fuente: El País.
A.-M. HOLLAIN - Bremen - 26/07/2009.
Ludwig Baumann, de 87 años, preside la Asociación Federal de Víctimas de la Justicia Militar del Régimen Nazi desde su fundación en 1990. Desertó de la Wehrmacht y fue condenado a muerte como casi todos los demás miembros de la asociación. Sostiene una lucha incansable por la rehabilitación de las víctimas olvidadas del régimen nazi. Sentado en el salón de su casa en las afueras de Bremen relata a EL PAÍS el calvario vivido por los “traidores” y desertores, no sólo durante el Gobierno de Hitler, sino después de la II Guerra Mundial.
Pregunta. ¿Usted estuvo preso con otras víctimas militares de la justicia nazi?
Respuesta. Sí. En 1944 estuve en Torgau-Fort Zinna, una fortaleza y cárcel de la Wehrmacht en el norte de Sajonia. Allí murieron varios miles de soldados por las penosas condiciones del arresto. Fusilaron, ahorcaron o guillotinaron a más de 1.300.
P. ¿Por qué desertó usted?
R. Uno siempre tiende a glorificar las cosas, pero me acuerdo de dos motivos. Hitler siempre reivindicaba “espacio vital para el pueblo alemán”. Y yo me preguntaba, ¿qué significa esto para la gente que vive allí? ¿Expulsarán a todos o harán cosas peores?
P. ¿Y el otro motivo?
R. En el noticiario veíamos esas batallas gigantes para sitiar a los rusos, con cientos de miles de presos soviéticos. Los soldados vestían ropa ligera y de repente llegó el invierno ruso. Murieron muchos soldados, también alemanes. Por eso empezaron a recoger ropa de abrigo en Alemania, pero sólo para sus tropas. Y entonces mi amigo Kurt y yo dijimos “no, no queremos participar en esta guerra, ni matar a nadie. Queremos tan sólo vivir”.
Ludwing Baumann, en su casa en Bremen.
P. ¿Cuándo plantearon la fuga?
R. Kurt y yo estábamos enrolados en la Armada. En 1942 nos mandaron a una compañía recién creada en el puerto de Burdeos. Realmente, era un grupo muy poco militar, lo que desesperaba al jefe de la compañía. Pero eran buenos compañeros. Esto nos permitió hablar entre nosotros del deseo de largarnos, de desertar.
Kurt y yo contábamos con la ayuda de unos franceses de la resistencia que nos facilitaron direcciones de amigos suyos en la Francia no ocupada y contactos en Marruecos. Desde allí queríamos huir a EE UU, era mi sueño. Ni entonces ni después he podido hacer ese viaje.
P. ¿Algo falló?
R. Nos bajamos del barco de noche, era un buque cuartel. Todo estaba ya oscuro y los franceses nos estaban esperando a la vuelta de la esquina con un pequeño camión. Guardaban ropa civil y dos boinas negras para nosotros. Nos acercaron a la línea de demarcación, que se encontraba a 40 kilómetros, y se fueron. Al amanecer, Kurt y yo queríamos cruzar al otro lado. Desgraciadamente tropezamos con dos soldados de la aduana. Nos detuvieron.
De vuelta a Burdeos nos condenaron a muerte, tardaron 40 minutos.
P. ¿A qué se debió que no le ejecutaran a usted?
R. Nos salvó la intervención de mi padre, a mí y a mi amigo Kurt Oldenburg. Mi padre conocía muy bien a un amigo del almirante que tenía que firmar nuestra condena. Ese hombre consiguió que el almirante cambiara la pena de muerte por pena de prisión.
Pasé 10 meses en la celda, ocho de ellos sin saber que me habían perdonado la vida.
P. A pesar de esa experiencia, ¿decidieron huir otra vez?
R. Sí. La cárcel de Burdeos había sido un monasterio con celdas para monjes con voto de silencio, así que cada una tenía un hueco en la parte de arriba de la puerta, para sacar los orinales. Conseguí salir por ese hueco, estaba muy delgado.
Había también unos 90 presos españoles, hombres y chicos, algunos de 10 años. Varios hablaban alemán, así que acordamos con ellos asaltar a los guardias.
Alguien nos traicionó un día antes de la fecha que pensábamos hacerlo. Nos ataron y trasladaron a Kurt y a mí a otro ala, sin posibilidad de huida. Ejecutaron a todos los españoles, también a los niños.
P. ¿Les volvieron a condenar?
R. No, nos llevaron a Esterwegen, un campo de concentración en el norte de Alemania. Luego a Torgau, donde conocí a Johann Lukaschitz, otro soldado acusado de traición que fue guillotinado.
De allí a un batallón de castigo en el frente del Este. La única salida era ser herido grave.
P. ¿Ésa fue también la suya?
R. Sí. Cuando un compañero del batallón de castigo perdía un brazo o una pierna le felicitábamos, pues así a lo mejor volvía a casa y sobrevivía.
P. ¿Cómo les trataron después de la guerra?
R. Hasta la década de los noventa éramos difamados como traidores, cabrones, cobardes y criminales. Muchos compañeros han muerto con el estigma de la humillación pública a lo largo de estos años.
Creo que para el sector militarista en Alemania es insufrible reconocer que aquélla fue una guerra de exterminio. En esa concepción, no se pueden anular las condenas ya que significaría que todos los magistrados implicados en el sistema judicial del Ejército eran criminales con las manos manchadas de sangre.
21 julio, 2009
Sobre Rafael Alberti.
Eugenio Granell, histórico militante del POUM, escribió un breve pero demoledor artículo sobre el poeta Rafael Alberti, uno de esos personajes que, a partir de un cierto momento (la Transición democrática), pasó a ser intocable, elevado a las alturas artísticas, dotándolo de un aura que lo hacía en los cielos de la (presunta) gloria de los padres de la patria. Granell va directo al grano, sin piedad, porque esta solo la merecen los que son capaces de sentirla. Y para Granell, Alberti era incapaz de ello. Frente al ruido de la propaganda y la manipulación, la verdad de un hombre que levanta la voz para desenmascarar a los verdugos y a sus cómplices.
Fuente: Fundación Andreu Nin.
Los silencios de Alberti
Texto publicado en España libre, mayo-junio 1977. Incorporado a la recopilación de textos de Granel Ensayos, encuentros e invenciones (1998, Huerga&Fierro)
El infortunio se cierne sobre España. La peste comunista sucede a la franquista. Y como ser comunista está de moda, el hado, siempre al día, no le escatimó un Neruda a nuestro país.
Rafael Alberti regresó a Madrid. Hace cuarenta años se escapó de Monóvar con los jefes comunistas que aún tenían desvergüenza de incitar al pueblo que habían hundido a una resistencia inútil contra el franquismo. Alberti se fue, fervoroso comunista republicano, con el puño cerrado. Ahora volvió, fervoroso comunista monárquico -él es obediente- dándole la mano al Rey.

Cabía esperar que el amigo de Lorca se precipitase a honrar en Granada la memoria del poeta que asesinó la Falange. No ocurrió nada de eso. Alberti se fue a Barcelona a homenajear a Neruda (q.e.p.d.), su compadre de bombos y dádivas soviéticos. Stalin los da, ellos se juntan.
Miles de españoles no comunistas cuyas visas rechazó firmar Neruda en el consulado chileno de París, en 1940, no asistieron al alimón Alberti-Neruda (fúnebre recordatorio del de Lorca y Pablo, éste vivo aún y aún no vivales). Abandonados en Francia por Neruda, sucumbieron a la bestialidad nazi aliada con el estalinismo.

Alberti permanece olímpicamente impávido ante la rueda de horrores que acumula el régimen más ignominioso de la historia humana, al cual se unció. Ni siquiera es verdad que le haya exigido al rey, en una carta, la libertad de los presos
españoles.
No se sabe, entonces, a qué vienen las adhesiones a este hombre si no están urdidas por la Poderosa máquina de su organización. Uno se aferra a creer que aún existe un alto nivel de dignidad humana. Y asímismo, el coraje indispensable para disociarse de los contubernios perpetuadores de la bruma que ampara la burla y el exterminio de la libertad.
El poeta alemán Bertold Brecht, estalinista como Alberti, no contuvo su ira cuando supo que Stalin había asesinado a su maestro Tretiakov:
Mi maestro.
Grande, amistoso.
Ha sido fusilado, lo condenó un tribunal del Pueblo.
Como un espía, su nombre es maldecido.
Sus libros, destruidos. Hablar de él
es sospechoso, y se silencia.
¿Y si es inocente?
A Manuel Machado se le reprochó mil veces haberse negado a interceder en favor de Miguel Hernández, prisionero del franquismo. Manuel Machado, vivo, se calló. A Hernández pronto lo calló la muerte. No se sabe por qué haya que amnistiar a Alberti de todos sus silencios. De su deshonor -de ese “deshonor de los poetas” contra el que clamó Benjamín Péret.
Neruda muerto y Alberti vivo, son, por su renombre, peligrosas trompetas del escarnio y la mentira, y cómplices del silencio que ampara el robo de la libertad y de la vida. Ambos saben mejor que nosotros la dimensión de su impostura. Sin libertad no hay poesía. Suprimir la libertad es matar el vivir. Quien la corrompe es un corruptor, no un poeta. Quien obedece sin rebelarse es un esclavo, no un poeta. “La política, que deshonró a Neruda y a Aragón, le ha dado la razón a Breton demasiado tarde”, acaba de declarar Octavio Paz, la voz más alta de la poesía española. Esa misma política también deshonró a Alberti.
No es demasiado tarde. La palabra libre y liberadora de Breton resuena más potente que nunca. Quien regresó a España no fue el autor de Marinero en Tierra. Fue su sombra, su Ka. Primero mandó su autorretrato: El adefesio. Tan pronto llegó él, pudo verse cómo ambos, sarcófago y momia, se ajustan cabalmente.
Un día, Juan Ramón Jiménez le había escrito: “Ha trepado usted, para siempre, al trinquete del laúd...”. Juan Ramón, que era un humorista, no se habría divertido al comprobar que el trepador eterno acabaría aplastando el instrumento con su
callar de plomo y su verso encadenado.
11 mayo, 2009
"HOLOCAUSTO", una serie que estremeció al mundo.

El diario El Mundo está comercializando con sus ediciones de los miércoles, jueves y viernes la controvertida serie Holocausto, que a finales de la década de los 70 produjo un gran revuelo en todos los países donde se emitió.
En esta obra se escenifica uno de los más mostruosos crímenes de la historia: el asesinato de seis millones de judíos por los nazis. Fue filmada en escenarios naturales de Berlín, Viena y de otras localidades europeas. El rodaje duró cinco meses (de julio a noviembre de 1977). Fue dirigida por Marvin Chomsky y en el reparto destaca la presencia de Meryl Streep y James Woods. Holocausto recibió numerosos premios, entre ellos ocho premios EMMY.
La historia refleja las actividades más importantes de la decáda que va desde 1935 hasta 1945, es decir, desde la aprobación de las leyes antisemitas de Nuremberg hasta la liberación de Auschwitz. A través de los ojos de dos familias (la Weiss y la Dorf) se muestran los acontecimientos cruciales de la resistencia judía, los terribles sucesos que acontecieron en varios campos de concentración (Auschwitz, Sobibor y Theresienstadt), escenas de diabólicos planes y de asesinatos de masas. Estas imágenes están basadas en documentos reales.
No sólo muestra el levantamiento del «ghetto» de Varsovia, sino también de sucesos menos conocidos, como las brigadas partisanas en Rusia y la rebelión de los prisioneros de Sobibor.
«Con esta serie -manifestó el novelista estadounidense, y guionista de la serie, Gerald Green- queremos honrar no sólo a los millones de víctimas inocentes, sino también a los supervivientes y a todos aquellos valientes judíos que se negaron a sucumbir sin luchar».
El resultado es estremecedor, aun a más de treinta años de su realización.
Como ejemplo de lo que supuso esta serie en el momento de su estreno, una crónica del diario El País, del 30 de enero de 1979, sobre el revuelo levantado en la entonces República Federal Alemana tras el estreno de esta excepcional serie.
La serie de televisión "Holocausto" provoca en la RFA un debate nacional sobre el nazismo
JULIO SIERRA - Bonn - 30/01/1979
Catorce millones de alemanes, por término medio, han seguido durante cuatro días la transmisión televisada de la serie norteamericana Holocausto. A lo largo de los cuatro días programados, más un día intrmedio de descanso, más de 30.000 alemanes han hecho llegar por teléfono sus impresiones sobre esta serie y sus recuerdos del periodo nazi. El número de cartas y telegramas ha sido aún muy superior, tanto que la dirección del tercer canal de la televisión alemana ha decidido mantener la central de recepción de llamadas y comunicaciones postales durante un día más. El enorme interés despertado por la serie ha movido al tiempo a emisoras de radio, como la Bayerisch Rundfunk, a dedicar este fin de semana nuevos espacios de discusión. La tensión a que durante cuatro días se ha visto sometida la sociedad alemana ha tenido múltiples manifestaciones: apenas concluyó, a primera hora de la madrugada de ayer, la emisión del cuarto capítulo de Holocausto (término que los alemanes han preferido traducir como Catástrofe, en lugar de Inmolación por el fuego, según su origen griego), un hombre de 38 años trató de matarse ante la central de la televisión que emitió la serie, en Colonia, al grito: «¡No se ha perseguido consecuentemente a los nazis! »Respecto a la temática de las comunicaciones de los televidentes y del coloquio de expertos llevado a cabo cada día tras cada capítulo, en las prinieras han dominado dos posiciones: «No sabíamos nada de todo aquello», confesión de la mayor parte de los alemanes, y «Esta película sólo pretende difamar al pueblo alemán». El control de llamadas apenas ha registrado manifestaciones de antiguos miembros de las SS y demás grupos paramilitares nazis. En la primera noche de programación, grupos neonazis dinamitaron dos repetidores de televisión.
En cuanto a los diferentes equipos de expertos que analizaron cada noche el correspondiente capítulo y la problemática que planteaba, se procuró que estuviesen integrados por antiguos prisioneros de campo. de exterminio, judíos en todos los casos de los expertos seleccionados, y por historiadores y politólogos lo más néutros posible. Faltaron, sin embargo, los autores de best-sellers discutidos, como Hitler, una carrera e Historia de los alemanes, libro este criticado negativamente en el coloquio por la tesis que defiende respecto de los campos de concentración. Aparte pequeños errores históricos, telespectadores y expertos han coincidido unánimemente en valorar Holocausto como un reflejo muy aproximado de lo ocurrido con los judíos durante el nazismo. Una historiadora hebrea, ex prisionera en Auschwitz, Reante Harprecht, insistió en que la realidad fue mucho más trágica.
En cuanto a la visión que reflejaron los comunicantes espontáneos, al final del último coloquio, parte de los expertos insistió en lamentar que no se había llegado al fondo del problema y que la mayor parte de las llamadas telefónicas se limitaban a buscar culpables e inocentes, pero no causas. Una pregunta clave, sobre quién y qué empresa de Hamburgo fabricó el Ciclón B, empleado en las cámaras de gas como medio eficaz de exterminio, recibió una respuesta concisa, marginando plenamente la realidad de fondo: el papel de los grandes consorcios alemanes que financiaron el establecimiento de la dictadura nazi. Tan sólo dos historiadores hicieron hincapié en que el origen del terror nazi debe buscarse en las «leyes de Nuremberg» y en la campaña de erradicación y aislamiento de judíos, gitanos, comunistas, socialdemócratas y cristianos militantes, y que la situación especialmente difícil de estos grupos era notoria a todo el pueblo alemán.
En este sentido se analizaron las últimas palabras que se pronuncian en la serie Holocausto. Un personaje secundario concluye: «He visto y no he hecho nada en contra de lo que vi.» Igualmente discutida fue la posición de quienes trataron de salvar la reputación de las SS, segregando de ella a los «comandos de fusilamiento». Para un analista, 15.000 vigilantes en los campos de exterminio son muchos como para pensar que no trascendió hasta el final el verdadero cometido de estos lugares. Otro punto de vista que no pareció imponerse fue el de un experto que trató de convencer de que el antisemitismo alemán no revistió caracteres particularizantes distintos a los del resto de Europa.
Un interlocutor añadió que no existe parangón alguno en ningún otro país de las «leyes de Nuremberg» y de su aplicación posterior. Para el historiador hebreo Jehuda Bauer, «es demasiado fácil culpar a los políticos, salvando a los demás».
Incluso Holocausto parece incurrir en esta postura. Según el profesor Bauer, los jefes de las SS dan la impresión de obedecer órdenes, sin mucho convencimiento de que la «solución final» fuese un método adecuado.
Holocausto ha dejado al descubierto en la República Federal de Alemania todo un proceso psicológico que ahora puede recibir un tratamiento adecuado, si se prosigue el análisis sereno de las causas del nazismo, un régimen que, al fin y al cabo, se impuso con los votos del pueblo alemán y que fue derribado por las armas aliadas. Esta conclusión ha sido unánime, entre televidentes y peritos. Sin embargo, no todos los políticos alemanes actuales han parecido comprenderlo. Durante el debate parlamentario de la pasada semana, mientras los socialdemócratas y liberales han apoyado la iniciativa que ha representado la operación Holocausto, el jefe democristiano, Helmut Kohl, dijo que este serial va a contribuir a enfrentar a los nietos con los abuelos. Sé cumplan o no los temores del líder conservador, lo cierto es que, a pesar de la hora elegida para la transmisión de Holocausto -a las nueve de la noche-, el 70% de los alemanes mayores de dieciséis años ha seguido fielmente la programación y el largo coloquio que cada día terminó hacia la una de la madrugada.
Para verla sin problemas, y cuando uno quiera, la encontrareis en este enlace:
http://espoiler.tv/series/holocaust/
21 abril, 2009
Este es el comunicado que el Comité Federal de Socialismo Libertario ha envíado a la CNT ante la triste noticia de la muerte del destacado revolucionario e historiador anarquista Abel Paz.
Estimados Compañeros,
Os queremos comunicar nuestra emoción y cercanía ante la noticia del fallecimiento de Abel Paz, este martes 14 de abril.
Hemos podido conocer a este compañero, además de por sus obras, también de manera directa.
Le agradeceremos siempre su compromiso militante como testigo apasionado de la revolución social y de sus protagonistas, en el que destaca su obra sobre la vida de Buenaventura Durruti.
Sin embargo de Abel Paz recordaremos también su pasión de cara al presente, su inconformismo ante la dominación burguesa y estatal.
En este momento, os queremos comunicar a vosotros y a vosotras, a los que más lo habéis conocido y con el que habéis compartido elecciones ideales y militantes, nuestra solidaridad. Sabed también que, desde nuestra identidad socialista, revolucionaria y libertaria, nos sentimos acomunados en el compromiso de hacer vivir el recuerdo de los que como Abel Paz han dedicado su vida a los ideales y a la memoria de la revolución social de este país.
Un saludo revolucionario
Rocco Rossetti por el comité federal de Socialismo Libertario
Madrid, 15 de Mayo 2009
15 abril, 2009
Fallece Abel Paz, histórico militante anarquista.

Esta tarde hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de Diego Camacho, más conocido con su pseudónimo Abel Paz, escritor, historiador autodidacta, reconocido militante confederal de Barcelona y militante del movimiento libertario.
Mañana 14 de Abril a partir de las 16 horas será trasladado al tanatorio Barcelonés de Sancho de Avila, junto al puente de Marina.
Que la tierra te sea leve.
CNT-AIT Barcelona
Abel Paz (Almería, 12 de agosto de 1921 - Barcelona, 13 de abril de 2009 ) es el pseudónimo de Diego Camacho, escritor, historiador autodidacta y militante del movimiento libertario. Hijo de de una familia de jornaleros del campo, condición que le hizo aproximarse a ideologías anarquistas al observar las diferencias de clases entre obreros y burgueses en su infancia y juventud. Entró a formar parte de las Federación Ibérica de Juventudes Libertarias y la Confederación Nacional del Trabajo.
Se trasladó a Barcelona cuando sólo contaba ocho años de edad, estudiando en la escuela nocturna del Clot. En 1936 luchó en los grupos de defensa confederales del Clot y participó en el grupo Los Quijotes del Ideal. En 1938 combatió con las milicias confederales en el frente de Artesa, en Lérida, durante la Guerra Civil Española, refugiándose en Toulouse, Francia, en 1939 al caer la Segunda República Española. Fue internado en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, y en los de Bram, Saint-Cyprien, y Le Barcarès, y posteriormente forzado a trabajar en el muro del Atlántico para el Partido Nacionalsocialista hasta 1941.
Regresó a la España franquista y fue encarcelado dos veces. Luego volvió a Francia, y no regresó nuevamente a España hasta 1977 estableciéndose definitivamente en el barrio de Grácia en Barcelona.
Colaborador en la prensa libertaria, conferenciante en múltiples actos, también destaca como un prestigioso escritor, convirtiéndose en el biógrafo oficial de Buenaventura Durruti. Su biografía sobre Durruti ha sido traducida a catorce idiomas.
Él mismo se define como anarquista y su significado en la entrevista concedida en 1997 a "Espai de Llibertat" con estas palabras:
Soy anarquista y ser anarquista es ser una persona coherente (paz espiritual, la tranquilidad, el campo, trabajar lo menos posible, el suficiente para poder vivir, disfrutar de la belleza, del sol. Disfrutar de la vida con mayúsculas, ahora se vive en minúsculas). Tener una conducta personal. Llevar las ideas a la práctica al máximo, sin esperar que haya una revolución. Eso se puede hacer ahora. Es una concepción filosófica, es un estado de espíritu, una actitud ante la vida. Pienso que esta sociedad está muy mal organizada, tanto socialmente, como políticamente, como económicamente. Hay que cambiarlo todo. El anarquismo invoca una vida completamente diferente. Trata de vivir esta utopía un poco cada día.
Desde entonces, hasta su muerte, promueve numerosas conferencias relacionadas sobre el anarquismo y la revolución de 1936, en el ámbito libertario y cenetista.
Algunas de sus obras
Durruti: el proletariado en armas (traducida a catorce idiomas), reeditado en 1996 como Durruti en la revolución española.
Crónica de la Columna de Hierro.
Paradigma de una revolución.
Al pie del muro. (Memorias 1942-1954)
Los internacionales en la Región española.
Entre la niebla. (Memorias 1939-1942)
Chumberas y alacranes. (Memorias 1921-1936)
Viaje al pasado. (Memorias 1936-1939)
La cuestión de Marruecos y la República española.
CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado franquista.
Co-guionista de los documentales "Durruti, en la revolución española" (Fundación Anselmo Lorenzo).
"Vida y muertes de Buenaventura Durruti" (Els Joglars).
Bibliografía
Abel Paz. Entre la niebla. Memorias 1939-1942. Barcelona, edición de Abel Paz, 1993.
Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/ha-fallecido-abel-paz-ha-mort-abel-paz
09 abril, 2009
Carl Amery."Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI? Hitler como precursor".
Frente a la tendencia generalizada de interpretar el periodo del Tercer Reich como una excepcionalidad histórica, como un tumor crecido en el corazón civilizada sociedad occidental, este ensayos rastrea los fundamentos "científicos" y "filosóficos" así como el ambiente social en los que se cimentó el engrudo teórico del nazismo y avisa de su pervivencia en el seno de la sociedad contemporánea. La tentación de un nuevo planet manager sigue vigente en un mundo en que la injusticia, las migraciones y la devastación ecológica parecen problemas inabordables desde las sociedades democráticas.
Carl Amery propone el desarrollo de una "nueva solidaridad" con la biosfera, el sustrato de la vida, que se apoye en el conocimiento y en la humildad.
DATOS DEL LIBRO
Título: Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?
Autor(es): Carl Amery
Colección: Noema
Encuadernación: Rústica con solapas
Dimensiones: 14 x 22
Páginas: 190
ISBN: 978-84-7506-528-1
Idiomas: Español
Precio: 16,00 €
19 febrero, 2009
El genocidio y sus fantasmas
Como ahora en Gaza, los políticos europeos se escudaron en el "todos son igualmente culpables" para no hacer nada ante el cerco de Sarajevo y la matanza de Srebrenica. Se repite la misma musiquilla analgésica
23 junio, 2008
"Kilkelly"

17 junio, 2008
Memoria Viva: Martín Arnal Mur, cenetista de Angüés (Huesca).

Martín es natural de la localidad oscense de Angüés, situada a mitad de camino de la carretera general de Huesca a Barbastro, en la que nació el 12 de noviembre de 1921. La población contaba con unos 1100 habitantes en los años 30 del pasado siglo y recibió la proclamación de la República con manifestaciones de júbilo y agitación de improvisadas banderas tricolores. En 1931 se funda el Centro Republicano de Confraternidad Obrera, con su sala de cultura y recreo. También se constituye una cooperativa de consumo autogestionada, que daba servicio de todo tipo de bienes agrícolas y de abastos a precios asequibles para los vecinos. Esto supuso un duro golpe para los intereses de los comerciantes y la media docena de caciques del pueblo. Fueron los jóvenes, obligados a buscar jornales en las obras hidráulicas de la provincia o en capitales como Barcelona y Zaragoza los que propagaron las ideas y la prensa anarquista durante estos años en Angüés, no siendo hasta 1934 con la Organización en plena ilegalización que el Centro Obrero se adhiere orgánicamente a la CNT, contando ésta con 110 afiliados antes de la guerra. El obrero metalúrgico, hijo del pueblo, emigrado, Antonio Tisner Bescós, que moriría en el primer ataque aéreo a la Columna Durruti en su avance hacia Zaragoza fue uno de sus impulsores. También lo fueron las charlas y visitas de los anarcosindicalistas Miguel Abós y Ramón Acín entre otros. Además del Sindicato Único, se organizó un grupo especifico de la FAI llamado Bakunin, que se reunía clandestinamente en casa de los Arnal pues los hermanos mayores de Martín, José y Román, que serían fusilados en Huesca, eran unos de sus impulsores. También se formó el Ateneo Cultural y el grupo de las Juventudes Libertarias, donde los chicos y chicas que frecuentaban por la noche el animado Centro, con ayuda del maestro crearon un grupo de teatro que representaba obras como La ola gigante, El sol de la humanidad, La libertad caída, Abajo las armas, Las hormigas rojas etc. Esta importante labor cultural que emanaba el Centro Obrero supuso una gran perdida de la influencia religiosa de la iglesia en la vida local y del autoritario y violento párroco del pueblo mosén Antonio Adé, cuyos castigos corporales a los niños estaban a la orden del día. Este cura trabucaire sería en los criminales años cuarenta el capellán de la prisión de Huesca. El año 1936, trajo importantes conquistas sociales para el pueblo de Angüés, el triunfo del Frente Popular las elecciones de febrero puso al frente de la alcaldía a José Villacampa Bravo, afiliado a la CNT y también fusilado, de la que se le dio de baja temporalmente, ante la falta de otros candidatos de valía en la localidad. Supuso también la consecución, tras una huelga campesina de mayo de 1936, de la jornada de ocho horas para jornaleros, pastores y criados, así como la creación de una bolsa de trabajo en la que la demanda de mano de obra era regulada por patronos y Sindicato, por riguroso turno y no por capricho del amo. Además la celebración del Congreso Confederal de la CNT en Zaragoza en mayo de 1936, al que asistió un autobús con vecinos de Angüés supuso un importante influjo moral para los militantes del pueblo, que veían las posibilidades de la Revolución Social y el Comunismo Libertario más cercanas cada día. El domingo 19 de julio se recogen las armas en el Ayuntamiento y la guardia civil se mantiene leal, por la noche llegan de Huesca dos camiones de guardias de asalto que tras un tiroteo en la carretera con los anarquistas locales, logran ocupar los bajos del Sindicato y llevarse a un prisionero, pero herido su teniente se retiraron. Entre el 20 al 22 los guardia civiles se acuartelan, el 23 se recibe un telegrama avisando de la llegada de fuerzas de la CNT de Barbastro, pero este es llevado al teniente Lahoz de la guardia civil en vez de al alcalde. Los milicianos hacen acto de presencia en un camión y varios coches por la carretera de Pertusa, pues el puente de la general sobre el río Alcanadre lo habían volado días antes, pero varias decenas de guardias civiles atrincherados tras una barricada a la que habían atado a cinco militantes de la CNT los reciben a tiros, ante lo cual y dada la inferioridad de armas y la inesperada situación, regresan a la capital del Vero. Esa misma noche son detenidos 30 vecinos y conducidos en la mañana del día 24 de julio a Huesca, ninguno regresaría con vida, formando parte del total de alrededor de los 50 antifascistas angüesinos fusilados y muertos en las cárceles franquistas. Todos y todas, eran militantes de la CNT, la FAI y las Juventudes Libertarias o en venganza, familiares directos de estos, al encontrarse huidos sus hijos. Tras la llegada de las Milicias Antifascistas de Barbastro, Angüés se convirtió en sede de la Comarcal de Colectividades que agrupó a una treintena de pueblos, por aquí pasaron y ayudaron a organizarla los cenetistas huidos de Huesca, Francisco Ponzán y Evaristo Viñuales. Ante el fusilamiento de los más preparados libertarios del pueblo, fueron sus hermanos, e hijos menores, como Martín Arnal o sus familiares de más edad, que abrazaron con fuerza a la Organización, los que llevaron el peso del desarrollo de la Colectividad hasta el hundimiento del Frente Aragonés en marzo de 1938, resistiendo incluso a la ocupación militar del pueblo por fuerzas comunistas en agosto de 1937 y al robo y saqueo de la Colectividad, que siguió funcionando una vez pasada la represión estalinista. Ante el avance franquista, Martín es llevado con 16 años a fortificar el frente en Monflorite, pero no hicieron más que recular ante el empuje enemigo. Ya acabada la guerra, Martín fue uno de los numerosos jóvenes libertarios que colaboró con el Maquis y se sumó a los grupos guerrilleros de la Unión Nacional y participó en la fracasada operación Reconquista de España en 1944. Con su unidad de guías pasadores, se dedicó durante un año a cruzar la frontera francesa por el Pirineo aragonés, en el sector del lago de Urdiceto del valle de Bielsa hasta el límite por la Peña Montañesa y el pueblo de L’Aínsa. Su misión, llevar y sacar guerrilleros que se dirigían a otros sectores de Aragón y Levante. Acabada su colaboración con el maquis, Martín ha militado siempre en la CNT, ejemplo de memoria viva que trasmite, en su pueblo natal, en su familia y a todos los que lo conocemos.

12 junio, 2008
Clase Magistral de Historia de los Estados Unidos de América. Ponente, Bruce Springsteen.
30 mayo, 2008
"Relatos de Kolimá", de Varlam Shalámov.


Relatos de Kolimá. Vol I. Publicado por Editorial Minúscula, en su colección Paisajes Narrados.
09 abril, 2008
Novela gráfica sobre MARTIN LUTHER KING.
18 marzo, 2008
"ESCLAVOS DE LA LIBERTAD" de Vitali Shentalinski.

De la página de Galaxia Gutenberg:
Babel, Bulgákov, Mandelshtam, Platónov o Gorki son sólo algunos de los dos mil escritores rusos que desaparecieron durante los años del terror en las grandes purgas promovidas por Stalin. Una persecución que se prolongó más allá de sus muertes, puesto que sus biografías fueron falsificadas y sus manuscritos inéditos escamoteados, lo que dejó al país sin referentes intelectuales ajenos al stalinismo.
Vitali Shentalinski aprovechó la apertura de la perestroika para urdir un plan que hasta ese momento era descabellado: enfrentarse al Partido y a la administración soviética para lograr la rehabilitación civil y artística de varios centenares de escritores represaliados, mediante la publicación de los archivos secretos del KGB.
Así, en Esclavos de la libertad -primero de los tres volúmenes que, junto con Denuncia contra Sócrates y Crimen sin castigo, conforman su trilogía sobre el tema- Shentalinski recupera los expedientes de Isaak Bábel, Pável Florenski o Borís Pilniak, al tiempo que recrea la ardua batalla de Mijaíl Bulgákov por su obra o los últimos días de Maksim Gorki. El resultado es un estremecedor viaje a las postreras horas de una decena de escritores que perecieron víctimas de un régimen de pesadilla.

De la página de El Mundo (artículo del 16 de enero de 2002):
MARIE-CLAIRE UBERQUOI.
Nacido en Siberia en 1939, Vitali Shentalinski tenía 14 años cuando murió Stalin. Recuerda muy bien aquel día, porque «fue la primera vez que vi llorar a mi padre». «Vivíamos en una aldea, donde mi padre era el jefe de una granja colectiva. Hizo llamar a todo el pueblo y la gente tenía mucho miedo porque para ellos Stalin era un dios. A nadie se le hubiese ocurrido criticarle porque los que disentían ya estaban en la cárcel. De todas maneras Stalin tuvo varias muertes y hoy todavía la agonía continúa», comenta. Poeta por vocación y periodista de oficio, Vitali Shentalinski vino a Barcelona invitado por la Fundació Caixa Catalunya para hablar de la represión de los intelectuales en la Rusia del siglo XX. Una cuestión que conoce muy de cerca, porque ha sido uno de los primeros estudiosos que pudo consultar los archivos del KGB. «En 1989 creé una comisión para recuperar la memoria de más de 3.000 escritores y poetas perseguidos por el régimen soviético. Hemos encontrado muchos manuscritos inéditos y bastantes cosas extrañas, como algunas cartas de Tolstoi y de Gorki que habían sido censuradas», explica.
En la sede del KGB en Moscú descubrió también los siniestros métodos de la policía para detener a los escritores: «Habían montado una especie de juego macabro que consistía en establecer categorías, como espías, trotskistas o malhechores; los seleccionaban en función de dicha clasificación, los interrogaban y después los fusilaban por grupos». Sus primeras investigaciones se publicaron en la revista Ogoniok y luego en el libro De los archivos del KGB, editado en España en 1994. «Ahora estoy trabajando en el tercer volumen de esta recuperación de nuestra historia cultural.El tema ha llegado a obsesionarme tanto que creí que ya no podría escribir poemas. Temí por un momento convertirme en otra víctima del KBG, pero por suerte ya he vuelto a la poesía», confiesa.
Shentalinski, que antes de la perestroika no pudo salir nunca al extranjero «no era un buen defensor de los ideales rusos», según el KGB , piensa que la cultura postsoviética vive en una suerte de caos, en el que se experimenta una gran influencia de los nuevos media y de la cultura americana. «En mi país durante años nos hicieron creer que éramos los más fuertes y de repente hemos pasado a ser unos desgraciados ante los ojos de Occidente.Ahora debemos buscar nuestro equilibrio, porque en Rusia somos como el resto del mundo, ni mejores ni peores», concluye.
16 marzo, 2008
Más sobre los restos de Andrés Nin.
-¿Qué opina sobre la posibilidad de que el cadáver de Nin esté en la fosa común descubierta en Alcalá de Henares?
-Nosotros estamos convencidos que está enterrado en la carreretera que va de Alcalá de Henares a Perales de Tajuña (tal y como afirma el general Alexandre Orlov, uno de sus asesinos), pero ahora se abre la posibilidad de cambiar la historia del caso Nin, escrita desde Moscú. Si se confirma que Nin está enterrado en la fosa de la Brigada Paracaidista, antigua prisión secreta de la GPU (policía de Stalin), sería la última gran mentira de Orlov.
-Lo mejor para despejar dudas sería hacer la prueba del ADN a los descendientes del líder del POUM ¿está de acuerdo?
-Sí, claro. Sería muy interesante que se pudiera aclarar el caso Nin, pero a lo mejor su cadáver no está allí. Pero, en todo caso, se ha de investigar a fondo todos los restos hallados en esa fosa para descartarlo completamente.
-¿Tiene algún sentido que el Gobierno intentara ocultar el hallazgo de la fosa en un lugar vinculado con el asesinato de Nin?
-La verdad, no sé que pensar, pero tampoco tiene sentido que haya tenido que ser un diario conservador quien destape todo este asunto, aunque hay que agradecer que lo hiciera. Para mi el descubrimiento de la fosa común de Alcalá de Henares llega un poco tarde, no hay mucho tiempo, aunque el prestigio de Nin y del POUM seguirá intacto.
-¿Cómo era Andreu Nin?
-Era un hombre muy amable y con una gran cultura que consagró su vida a la causa del socialismo revolucionario. Lo asesinaron, cuando tenía 45 años, por denunciar las purgas estalinistas en Moscú y por defender los intereses de la clase trabajadora en Cataluña. Hay gente de la derecha que defiende al líder del POUM para atacar a la izquierda, pero es una estrategia absurda y estúpida porque Nin era sobre todo un hombre de izquierdas que siempre combatió el capitalismo.
-¿Cuando lo vio por la última vez?
-En la reunión de comité ejecutivo del POUM que el 16 de junio de 1937 se celebró a las diez de la mañana en el Palacio de la Virreina, y no en la sede del partido como era habitual, porque ya nos temíamos una acción policial. Orlov y sus agentes, acompañados por polícias españoles enviados desde Madrid, detuvieron -por orden directa de Stalin, y con la connivencia del PCE y PSUC- a Nin y a otros compañeros en Las Ramblas cuando se dirigían a la sede del partido, frente al Poliorama.
-¿A usted no lo detuvieron?
-No, me marché poco antes de la una de la tarde, cuando acabó la última ejecutiva del partido presidida por Nin, porque tenía que acabar el número de «Juventud Comunista» (el semanario de la organización juvenil del POUM). Yo me enteré de la detención de Nin en la redacción del Paseo de Gracia.
-Nin no hizo nada para que no lo detuvieran pese a estar avisado...
-Era un poco orgulloso y pensaba que la GPU (la policía de Stalin) no se atrevería a detenerle en España, pasando por encima del Gobierno de la República y el de la Generalitat. Él creía que si lo hacían, lo liberarían enseguida por la presión de la clase trabajadora y de las instituciones españolas.
-¿Por qué lo mataron?
-Porque con su asesinato pretendían conseguir una patente de corso para continuar con la «limpieza» (matanza) de troskistas en todo el mundo, ya que Nin era un personaje de reconocido prestigio internacional. Stalin impuso sus métodos (purgas) al PCE y PSUC para acabar con el POUM.
-¿Qué le hicieron a Stalin?
-El POUM fue el único partido que, a través de su periódico «La Batalla», denunció las purgas estalinistas de la vieja guardia bolchevique de la URSS. Con sus crímenes, Stalin dividió a los revolucionarios y a la izquierda.
-¿Usted también fue perseguido y encarcelado?
-Me detuvieron en 1938 y estuve siete u ocho meses en prisión hasta la caída de Barcelona. Ante la inminente entrada en la ciudad de las tropas franquistas, el Gobierno republicano nos sacó de la cárcel en un camión y nos trasladaron hasta una prisión de Cadaqués donde la gente nos liberó. Un comando enviado por Marceau Pivert (líder del Partido Obrero y Campesino de Francia) nos ayudó a cruzar la frontera y nos trasladó a París.
-¿Cómo le trataron en la capital francesa?
-Al principio muy bien, pero tras la ocupación de Francia por los nazis, abrieron un proceso judicial contra el POUM y me condenaron a 20 años de trabajos forzados. Pase tres años y medio en prisión antes de ser liberado por un comando de los maquis.
-¿Qué hizo tras su liberación?
-Me incorporé a la resistencia francesa y, junto a otros compañeros del POUM y de la CNT, organizamos el Batallón Libertad para luchar contra los nazis hasta la liberación de Francia. Después tuve mucha suerte porque estuve 30 años trabajando en la agencia de noticias «France Press», lo que me permitió mantener mi compromiso político con el socialismo revolucionario desde mi condición de periodista.
-¿A sus 91 años continúa siendo revolucionario?
-Yo seré un socialista revolucionario, como Andreu Nin, toda mi vida y siempre lucharé contra el capitalismo y las injusticias en el mundo.
10 marzo, 2008
TOTALITARISMO (DEMOCRÁTICO).
07 marzo, 2008
SOBRE EL DESTINO DE ANDREU NIN.

La justicia estudia si los restos de una fosa común son de Andreu Nin.
Hallado un cadáver torturado que podría ser del líder del POUM.
24 febrero, 2008
Donación de Wilebaldo Solano al Arxiu Nacional de Catalunya.

