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31 julio, 2008

"Camino", la nueva película de Javier Fesser

He encontrado este reportaje en El País. Me parecen interesantes algunas observaciones que hace Javier Fesser sobre la fe, el libre pensamiento y la vida en general.


REPORTAJE: cine

'Camino' de amor y muerte


Javier Fesser habla de su película sobre el Opus Dei y sobre Alexia, la niña en proceso de beatificación; el filme concursará en la sección oficial del Festival de San Sebastián.


ROCÍO GARCÍA - Madrid - 31/07/2008


A la izquierda de la puerta de la iglesia de San Martín de Tours, en el centro de Madrid, hay un pequeño ataúd dorado con los restos mortales de una niña y la siguiente inscripción: "La Sierva de Dios Alexia González-Barros y González (7-3-1971; 5-12-1985)". A los lados, dos atriles con estampas de la niña con una oración y un relato de su vida. Alexia murió a los 14 años, tras 10 meses de una dolorosa enfermedad que la dejó paralítica y postrada en cama. Era la menor de siete hermanos y recibió una estricta educación religiosa basada en el ideario del Opus Dei. Alexia está en proceso de beatificación.


Ha sido la vida de esta niña la que ha inspirado la última película de Javier Fesser, Camino, que concursará en la sección oficial en el Festival de Cine de San Sebastián, y a la que también está dedicada. Con Camino, protagonizada por Nerea Camacho, Carmen Elías y Mariano Venancio, Fesser (Madrid, 1964) cambia radicalmente de registro, tras El milagro de P. Tinto y La gran aventura de Mortadelo y Filemón, y entra de bruces en la realidad.


En las oficinas de Pendelton, en las afueras de Madrid, Javier Fesser hablaba ayer por primera vez de Camino. "Es una película de personajes de carne y hueso, de ideologías, de posiciones diferentes ante la vida, de puntos de vista a veces tan enfrentados que, al convivir, destapan sus contradicciones".


Fue por casualidad, hace 12 o 13 años, cuando Fesser leyó un libro, escrito por una monja, sobre la niña Alexia. "Me provocó una curiosidad tal que supe entonces que ahí había una película. Soy una persona con una curiosidad enorme y esta historia me incitó a conocer y tratar de comprender a las personas que no piensan como yo. He hecho una película en la que yo no critico la diferencia, sino a aquellos que se empeñan en que pienses como ellos. No entiendo la evangelización. Estoy totalmente en contra de esa gente que se empeña en que pienses como ellos, a nivel religioso, futbolístico, político, económico. ¿Te imaginas que todos fuéramos del Betis, que todos habláramos catalán o que todos fuéramos del PP? Me gusta la diferencia y la proclamo".



El caso de la niña Alexia ha inspirado el filme, pero el director quiere dejar claro que Camino no es la vida de Alexia -"es una ficción construida de trozos de realidad"-. Fesser realizó a partir de aquella lectura una exhaustiva investigación sobre otros casos de "olor de santidad" y sobre el modo de operar del Opus Dei. Todo ello ha terminado siendo un "apasionante trabajo" de investigación en torno a los sentimientos de las personas, que ha incluido en el guión, escrito por él mismo.


Camino sigue la aventura de la niña Camino, que, a sus 11 años, se enfrenta a dos acontecimientos opuestos y nuevos para ella: enamorarse y morir. La película, una producción de Pendelton y Mediapro, con un presupuesto de cerca de cinco millones de euros, ha sido rodada en Madrid, Guadalajara, Pamplona, una playa de Almería y en unos hospitales en desuso de Ciudad Real. "Es una historia de amor, del primer amor, ése que jamás se olvida", explica Fesser, mientras confiesa que fue justamente en una frase real de la niña Alexia en el lecho de muerte -"mamá, me muero feliz, pero sólo tengo la pena de que ese niño nunca supo todo lo que yo le he querido"- donde vio de verdad la película.


La posición defendida por Fesser en esta historia, en la que se ha comportado como un espectador neutral -"me he dejado llevar para entender y descubrir a cada uno de los personajes, de cómo buscar la felicidad o estar sumido en la tristeza"-, es justo la contraria al título que ha elegido, alejado de la intención de marcar un camino o decidir quién está en lo cierto o no. "No he marcado ningún camino porque es justamente eso contra lo que me rebelo".


Camino, que toma también el título de la obra escrita por Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, es un retrato de los cinco meses que transcurren desde que le detectan la enfermedad a la niña hasta su muerte. Integrante de una familia de la Obra, con una hermana numeraria de la institución, una madre fanática religiosa y un padre que no sabe cómo afrontar la tragedia, la niña conoce su primer amor y sueña con otro mundo. "Los sueños y las pesadillas de Camino son tan reales como lo que vive cuando está despierta. Son una forma de desinhibir a una niña que está programada para hacer otra cosa. Es entonces cuando aparecen esos miedos tan profundos y esas dudas que jamás se atrevería a explicar despierta", explica Fesser. "A mí también me pasaba de pequeño. Yo no entendía, cuando iba a misa los domingos, cómo podía haber un Dios tan bueno, en ese cielo tan azul, al lado de esos santos acribillados a flechazos. Te venden el mundo religioso como algo luminoso cuando está lleno de puntos oscuros y tenebrosos".


Es por ello que Fesser se identifica con el padre de Camino, interpretado por Mariano Venancio. "Él soy yo, donde yo me coloco, porque soy una persona que duda. La gente que no duda me da miedo, me inquieta. Tengo tres hijos y me trato de colocar en su papel. Yo tampoco sabría cómo actuar en un caso parecido, no estoy preparado para ello. El padre se encuentra con una mujer que lo tiene todo clarísimo, que sabe cómo ir marcando a su hija en su encuentro religioso y feliz con Dios y la muerte", añade el realizador, que, ya puestos a confesarse, asegura: "La fe es un chollo". "Por suerte o por desgracia, yo no tengo fe. Ojalá tuviera tan claro cómo encontrar la felicidad en el propio dolor. A mí me parece tremendo, pero en el fondo es un chollo".



El Opus Dei, la poderosa organización religiosa, es el paisaje en el que se desarrolla la historia de Camino. Sin tapujos y de manera muy directa, el filme hace un retrato de sus miembros. "Todo, absolutamente todo lo referido al Opus Dei es absolutamente real. Nada es inventado. Pero no sólo lo relacionado con los miembros de esta organización, también la pastelería Viena Capellanes, o la tienda de Hermosilla, esquina a Goya, de Madrid, que aparece en el filme. Todo hecho de manera objetiva y totalmente respetuosa".


En el almacén de Pendelton hay una estatua de tamaño natural de Josemaría Escrivá de Balaguer que han utilizado para la película. Está tapada con una gran manta y Fesser la descubre, pero no quiere fotografiarse a su lado. No ha entrado en contacto con miembros de la jerarquía del Opus Dei, pero sí con numerosos hombres y mujeres que están dentro de la organización. Ha indagado en documentos internos y en numerosos libros y ha conocido de primera mano todas las estrictas normas que rigen las casas en todo el mundo.


"Lo tienen todo absolutamente controlado". "Escrivá de Balaguer decía que para vivir hay que morir. Yo, que me encuentro en las antípodas de este pensamiento, he investigado a fondo sobre estas personas que tienen una manera tan radicalmente distinta de la mía de entender y buscar la felicidad". La película no obvia los sacrificios de las mujeres numerarias -se ponen piedrecitas en el zapato-, el sometimiento a los hombres numerarios por parte de las mujeres, verdaderas sirvientas y, sin embargo, felices, la búsqueda de dinero entre la gente con posibles, las tremendas doctrinas de los sacerdotes. "No he desmontado ningún mito en torno al Opus Dei. Es algo de lo que todo el mundo habla o ha oído hablar. He hecho una radiografía por dentro y las radiografías no mienten. Es lo que hay dentro, y si a alguien le duele no es problema nuestro. Yo he sido respetuoso y objetivo con todo ello pero también muy directo".


No ha buscado la polémica, pero sí conoce la inquietud que ha generado la película en la jerarquía del Opus Dei. Es consciente de ello. "Espero que la inquietud desaparezca en cuanto vean la película. Todo lo que verán es veraz".


El cambio de registro con respecto a sus dos películas anteriores es total. Lo reconoce pero lo ve como algo natural. "¿No sería más acertado preguntar en el caso de que hubiera presentado Mortadelo y Filemón 2 el por qué no cambio de registro? Me apetece sumergirme en cosas distintas. Estoy en un momento en el que me atrae la realidad, con todo lo que me gusta ese mundo de locura, ficción y cómic. Mucho antes de hacer P. Tinto supe que tenía que hacer esta historia, pero entonces no estaba maduro. He crecido y madurado con esta película. Estoy tranquilo. Me ha podido más la necesidad de entender que la de contar".


La estatua de Escrivá de Balaguer se queda de nuevo tapada frente a un gran cartel de Mortadelo y Filemón.


30 mayo, 2008

"6 AM", de Carmen Vidal.

Un corto rodado en Nueva york, ganador del Student Academy Award 2006. Se trata de un documental que sigue la tradición del género de «sinfonía urbana», mostrando la ciudad a la hora del amanecer. Merece la pena. El tema elegido es del grupo escandinavo Sigur Ros.


6 am
Cargado por acib

10 abril, 2008

TARANTINO, ¡¡¡menudo mangurrián!!!

Me pasa con Tarantino lo mismo que con los Rolling. Que no los aguanto. No me gustan ni su pose, ni su manera de llamar la atención. Tarantino no ha inventado nada. Copia, integra, pero no es nada original. Me aburre. Y su gusto por la violencia, tan gratuíta, me provoca rechazo, como su machismo. Por mucho que digan que es un genio, a mí me parece un zanguango.



22 enero, 2008

"EN EL VALLE DE ELAH", de Paul Haggis.


Hay historias que explican mejor lo que les ocurre a las personas que cien ensayos históricos. Un padre (Tommy Lee Jones), que fue soldado y que ha perdido a su hijo mayor en el ejercito, investiga la desaparición de su hijo pequeño en la base militar a la que pertenece. Tras su regreso de la guerra de Iraq, el joven no ha dado señales de vida. Junto a una carretera aparece un cadáver destrozado y quemado. La policía del condado se alegrará de que la zona no pertenezca a su jurisdicción, sino a la militar, porque eso supondrá ahorrarse trabajo. El ejército sólo tiene interés en echar tierra sobre el asunto. Pero el protagonista encontrará en la frustración de una agente de policía, interpretada por Charlize Theron, una aliada para descubrir la verdad. En este caso, Haggis se centra en una sencilla historia en lugar de mezclar varias de ellas. Al creador le interesa más mostrar la parte humana que el desarrollo policial de los acontecimientos.

Resulta una película dura, sin idealizaciones hacia los personajes. La película trata sobre lo que hace la guerra a aquellos que la hacen en nombre de las patrias, la democracia y la libertad. En la guerra no hay virtud, solo violencia, indignidad, asco, degeneración. Y los que hacen la guerra a pie de calle no salen indemnes. Son verdugos y víctimas de algo que los supera, decidido desde altas instancias ajenas a la vida de las personas normales. En Iraq un soldado tiene el poder de decidir sobre la vida de todo aquel que se cruza en su camino. Al volver han cambiado. Drogadicción, violencia, sexualidad obsesivamente violenta, delincuencia, inadaptación a una vida normal. La vida se torna un sinsentido sin ese poder que poseían en Iraq. Las consecuencias no se hacen esperar. Y todo por la guerra. La guerra.

Espero que Paul Haggis decida darnos a conocer la vivencia que tienen los iraquíes. Id a verla. Comprenderéis lo que son el patriotismo, el militarismo y todos esos valores que llevan directamente al dolor y la muerte.

04 diciembre, 2007

Pronto llegará lo nuevo de Ridley Scott, "American Gangster".


Ridley Scott es uno de esos directores que no tienen término medio. O te dejas llevar por su fascinante capacidad para crear y recrear mundos enteros, o te dejas llevar por cierto papanatismo pseudointelectual por el que hay que rechazar su cine por su comercialidad o por las licencias históricas que se toma. Yo pertenezco al primer grupo. Si obviamos ciertos bodrios como "La teniente O´Neil" - que interpretó Demi Moore - o "Hannibal", podemos decir que la carrera de Ridley es brillante. Solo citaré una serie de títulos para apoyarlo: "Alien, el octavo pasajero", "Blade Runner", "Thelma & Louise", "Gladiator", "El Reino de los Cielos" y, espero no equivocarme, "American Gangster".




Protagonizada por dos actores de la talla y presencia como son Denzel Washington y Russell Crowe, esta peli promete. Denzel Washington, uno de los hombres más guapos del mundo ,y también uno de los mejores actores de su generación, - junto a Daniel Day Lewis - creo que nos va a regalar otra de sus perturbadoras interpretaciones, de esas en las que haciendo de malo, lo hace tan bien, que llegamos a comprender porqué es así. Y qué decir de Russell Crowe. Un morlaco de la pantalla, gran actor, poderoso y camaleónico.




No sé si os gustan las pelis de gangsters. A mí sí, y mucho, porque en ellas aprendes muchísimas cosas sobre la sociedad, el ser humano, el poder, la Historia, etc. Y creo que en la peli de Ridley Scott vamos a aprender cosas. Está basada en hechos reales a finales de los años sesenta y principios de los setenta, en el Nueva York degradado de aquella época, con el trasfondo de la guerra del Vietnam. Bueno, lo mejor será esperar a que la estrenen para ir a verla y disfrutar.
Visitad la página oficial de la peli. El que la ha diseñado se ha lucido. Cosas del Flash: